Artista: Peter Callensen
Nací
para que me devoren,
pero
antes quiero ser escuchado.
Antes
que a mi cuerpo lo quiebren
o
extinga sus días calcinado,
mis
palabras huirán rebeldes.
Antes
que desechen mi envoltura,
ellas
libres y resistentes
buscarán
la grieta y la fisura.
Recorrerán el túnel y con el martillo
harán
que vibren las paredes,
romperán
todas las cerraduras
y contarán solo verdades.
Mis
ideas penetrarán rabiosas,
como
una descarga eléctrica
que
embala a conquistar tu mente
rozando tu alma melancólica.
Ellas tientan
con caricias herejes.
Hambrientas
y alcohólicas,
vuelan
ocultas en el aliento
de
un animal calcado en tinta,
una bestia en la cárcel de su cuerpo.
El
papel no es más que una jaula
para
el rugido etéreo
de este poema que cicatriza
en
la hoja rústica e incauta.