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El Heavy Metal nuestro de cada día:

El Heavy Metal nuestro de cada día: Endless Forms Most Beatiful
En la voz tranquila y profunda de Richard Dawkins comienza el octavo disco de la banda finlandesa Nightwish, Endless Forms Most Beautiful (2015). En el preludio; la calma antes de una explosión; el famoso biólogo reflexiona...
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viernes, 29 de marzo de 2024

El Heavy Metal nuestro de cada día: Epica

Se cumplieron ya más de 20 años del comienzo de Epica, una de las bandas más importantes volando el estandarte del Metal Sinfónico, siguiendo los pasos de Therion y Nightwish. Mark Jansen fundó, para finales de los noventa a After Forever (coincidentemente reclutando, en ese momento, a la voz más importante de estos últimos años en el heavy metal: Floor Jansen (sin parentesco) que eventualmente llegó a Nightwish, una de las esas bandas que Mark adoraba cuando joven). Mark abandona a After Forever en el 2002 para fundar a Epica, y en el proceso se enamora de una pelirroja, Simone Simons, que cantaba como un ángel, pero mantenía el fuego y la rabia del Heavy Metal corriendo por sus venas. El tiempo no deja de transcurrir para nadie y resulta que el amor entre Mark y Simone eventualmente se extingue, pero su amor por la música aun los mantenía unidos, así que decidieron seguir con la banda. Ad Sluijter fue reemplazado por el belga Isaac Delahaye, un guitarrista y compositor de primera, con una presencia escénica incuestionable. Coen Janssen sigue, al día de hoy, detrás de las teclas y componiendo mucho de la banda sonora orquestal de Epica. La sincronía y velocidad de las extremidades de Ariën van Weesenbeek, en la percusión, siguen desconcertando a los bateristas más famosos. Epica es una mezcla exquisita de géneros: desde el metal sinfónico a las dulces notas de una balada pop, desde un Death Metal pesado y tétrico, hasta el excéntrico folclor medieval del norte de Europa y más allá, donde se baila al ritmo de escalas arabescas y mediterráneas y donde también se puede escuchar el sonido oculto de las pirámides Maya.


Epílogo:

Estoy convencido de que Mark Jansen fue visitado cuando niño y en repetidas ocasiones, por demonios terribles, tal vez por los mismos demonios que se ocultaban en la noche detrás de las puertas de mis armarios. De su suerte final, solo él puede dar testimonio, pero sus múltiples grados en psicología, los gruñidos que hace en cada una de sus canciones, en contraste al sonido etéreo de Simone y la forma en que su rostro se transforma cada vez que la cámara lo enfoca, me hacen pensar lo peor...




domingo, 24 de marzo de 2024

El Heavy Metal nuestro de cada día: 10 Baladas Metal que, tal vez, no hayas escuchado.

X - Helloween - A Tale That Wasn't Right (1987)


De esta canción tengo los peores recuerdos. Existen muy pocas baladas en el repertorio de Helloween, lo que me dice que ésta, sin duda, era especial. Me cobijó durante dos grandes desamores. Recuerdo reventar la garganta tratando de alcanzar las notas imposibles de Michael Kiske. Recuerdo ese dolor en el pecho. Recuerdo el día convertirse noche y yo, simplemente, catatónico. Segun Kiske, debí haber llenado mi corazón de hielo. A través de los años, encontré otras cosas, igualmente inútiles y dañinas, con que llenarlo. Tal vez no debí hacerle caso. El hecho es que nunca mas fui el mismo. 

IX - Symphony X - Lady of the Snow (1998)


De esta dama ya había escrito suficiente. Solo basta tentar a los no iniciados a que se aventuren por los paisajes blancos y que se atrevan a montar las escalas de Hirajoshi y Akebono. Cuidado en cada curva. Cualquier persona que encuentren en el camino puede ser un demonio o una gárgola o, tal vez, simultaneamente, el amor de nuestras vidas. Quedan advertidos.

VIII - Stryper - First love (1985)


Siempre he respetado a Stryper musicalmente. Fue una de los pocas bandas que fielmente regresaban a Puerto Rico y tuve la oportunidad de verlos en varias ocasiones. Dicho eso, y respetando el mensaje, en apariencia religioso, de la canción, no se puede discutir que es una gran balada. Michael Sweet es un gigante entre gigantes de la vocal y como guitarrista muchos todavía no logran pisarle los talones. First Love, es mi sospecha, no germinó de un amor divino, sino de uno mucho mas carnal. El tiempo dirá... Pero ahora si... de verdad, de verdad os digo, las armonias del solo de guitarras harían sonreir a J.S. Bach y a Handel.

VII - Within Temptation - Somewhere (2008)


Considerada por muchos, la mejor interpretacion vocal de un duo en vivo, esta canción, con sus complejas armonias (gracias a la incomparable Anneke Van Giersbergen), la percusión tronante y las cuerdas resonando, logra evocar esa desesperación, el anhelo en si mismo, de una persona que ama a otra. Es una malvada ironía que, en la búsqueda nos perdemos y nos encontramos a nosotros mismos.

 VI - Iron Maiden - Wasting Love (1990)


El polifacético Bruce Dickinson (novelista, dramaturgo, poeta, piloto, esgrimista, empresario y cantante de Heavy Metal británico... entre otras cosas...) deja claro el tema de esta canción en su modesta introducción (en frances) al público parisino: "L'amour c'est, c'est plus en bas, dans la tete, dans le coeur, dans toute la forme.". Nos queda claro Bruce. Oui cést ca. El hecho de que Iron Maiden haya comprometido zanjas de un disco a una balada es de por si, sorprendente. Pero mas sorprende aun, es la composición con sus armonias de guitarra, sus arpegios y una lirica profunda y actualizada, para una banda que es mas famosa por rememorar las victorias de Alejandro, dar cátedra sobre la segunda guerra mundial y resumirnos la obra de Herbert, Huxley o Samuel Taylor Coolridge.

V. Alice in Chains - Love, Hate, Love (1990)


Esta interpretacion (tanto en el disco, como en vivo) quedará para siempre como testamento de la potencia vocal Layne Stayle. Esto no es un balada para enamorados. Se siente mas como una confesión apócrifa. La guitarra es disonante. La percusión acentua los tiempos incorrectos. Layne abre su garganta, a lo Kafka, y deja escapar a un gigantesco escarabajo. En la cadenza, no suenan notas musicales, solo dolor y agonía. Un poderoso demonio se amarra al microfono para gritar solo la verdad: entre el amor y el odio se dibuja una linea eterea. Cuidado de quién se enamoren. Algunos de nostros no merecemos ese sacrificio o, mejor dicho, esa ofrenda.

IV - Evanescence - My Immortal (2003)


Amy Lee, no solo es una impresionante vocalista, sino también una excepcional compositora. Esta corta canción, que llora en lágrimas vivas la separación irreparable, permanente, de un amigo (¿o un  amante?), es devastadora. Evanescene surge a finales de los 90, tal vez inspirado en el metal sinfónico de la época (Therion, Nightwish, Within Temptation), pero con un corte mas comercial y moderno para el mercado de USA. El piano, el movimiento armónico de la canción, la línea vocal de Amy, logran gestar esta atmósfera de luto y dolor, que es tambien un tributo, un reconocimeinto a alguien, tras bastidores, anónimo, que fue de vital importancia para nosotros y por los planes nefastos de la vida, ya solo podemos honrar en notas y armonias.

III - Dream Theater - Another Day (1992)


John Petrucci fue obligado a escribir esta hermosa canción para enfrentar el diagnóstico de cancer de su padre. Mas que un lamento, fue un grito de guerra a un mortal enemigo que sirvió para motivar a su padre a pelear con todas sus fuerzas. "Si estas buscando el silencio, no lo encontrarás aquí. Si estas buscando el tiempo para escapar no lo encontrarás aqui. Trata otra vez." El gran Jay Beckenstein (Spyro Gyra) convierte los últimos versos en notas contra el ritmo sincopado de Dream Theater, y es, simplemente, majestuoso.

II - Nightwish - Our Decades in the Sun (2015)


Escondida entre el metal petal pesado y resguardándose de los truenos y relámpagos que los increíbles músicos de Nightwish invocaron para el disco Endless Forms Most Beautiful (2015), se encuentra esta pequena joya, que mucha gente habrá desapercibido. Algunos demandarán que Sleeping Sun merece este pedestal. Ciertamente, aun sus vocalistas, a veces, no logran terminar el verso ahogadas en llanto...  Pero esa ya es demasiado famosa... Our Decades in the Sun sigue inspirada por el mismo tema del disco; oda a la ciencia y al entendimiento de la evolución de las especies; y, sin embargo, esta canción logra lo que ninguna otra (hasta el final del próximo disco cinco años en el futuro...): todo este conocimiento que hemos adquirido como especie... toda esta certeza que hemos calculado y decifrado acerca de nuestra realidad... solo nos recuerda que vivimos en la pestaña del ojo del tiempo, y es en esa fragilidad que nos hacemos mas humanos que nunca.


I. Yngwie J Malmsteen - Dreamin' (Tell Me) (1988)



Solo un genio puede superar a otro y en este caso, la composición de Malmsteen, aunque no tan compleja y profunda, o tan liricamente rica como la de Holopainen, si logra rasgar las fibras de ese dolor imposible del amor no correspondido. Malmsteen explota en su solo de guitarra (¿para variar?) que corta con cada nota, pero es en el tierno susurro de Joe Lynn Turner, al final, donde se revela la verdadera tragedia. Desconozco si Malmsteen leyó al gran bardo español Calderón de la Barca, pero su sentencia aplica igual que hace 400 años: "y los sueños, sueños son."

sábado, 26 de mayo de 2018

El Heavy Metal nuestro de cada día: Endless Forms Most Beautiful (05/2018)

“Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.”
Ángel González













     En la voz tranquila y profunda de Richard Dawkins comienza el octavo disco de la banda finlandesa Nightwish, Endless Forms Most Beautiful (2015). En el preludio; la calma antes de una explosión; el famoso biólogo reflexiona:

"El consuelo más profundo
reside en entender
esa corriente invisible y antigua...
…(que) nos estremece ante su belleza."


     Las últimas palabras de esa estrofa encienden la mecha para A Shudder Before the Beautiful, que explota en los sentidos con sus primeras notas. La orquesta, protagonista de los primeros compases, se funde luego con la guitarra en un ritmo desenfrenado. Somos los peregrinos, canta Floor Jansen, usando una voz nueva, raspando la parte más baja de su amplio registro vocal. Somos los viajeros, dice Floor, buscando escribir nuestro propio cuento. En Weak Fantasy, Floor y Marco Hietala (bajo, vocales) claman urgente para que abandonemos la superstición. Las dos voces, la dulce y la áspera, unísonas, denuncian el miedo como una herramienta brutal y milenaria para subyugar mentes. Los versos pesan, cargando otra voz nueva e interesante de la vocalista. En el interludio, la música baila alrededor de una lumbre, al ritmo celta de una guitarra acústica.
     Élan quiere experimentar la vida. Nada tiene que ver con las controvertidas ideas de Bergson. Floor y Troy Donockley (gaita, guitarra, flauta), los nuevos integrantes de la banda, acuñan una melodía ancestral que alguna vez pudo ser una canción de cuna primitiva. La flauta suena como el canto de un ave en la madrugada que intentan evocar. Elán es una caricia que despierta suavemente y también una fuerza vital que incita a probar el vino, a nadar entre las nubes y a saltar desde el borde del acantilado. Yours is an Empty Hope, probablemente la canción más pesada de todo el álbum, suena a despecho y sabe a resentimiento. Potente y violenta es su ristra de mensajes íntimos que solo sus protagonistas pueden descifrar. Our Decades in the Sun es más que la balada obligada. Floor conmueve con su voz dulce y penetrante que se acerca y se aleja, como el mar en la playa donde tanteamos nuestros primeros pasos, todavía con aletas y llenos de agallas. En la cadencia, las cuerdas tejen un tema profundo que evoluciona en cada compás. En My Walden encuentran a Donockley cantando a la naturaleza en lengua gaélica, justo al umbral de la cabaña de Henry David Thoreau.
     Endless Forms Most Beautiful viene a rendir tributo a esa fuerza antigua y poderosa que nos ha traído hasta aquí, entendida y apreciada desde la ciencia. El concepto gira en torno a dos libros del mismo Dawkins: The Ancestor’s Tale (2004) y The Greatest Show on Earth (2009). El primer libro es un viaje hacia atrás en esa corriente del tiempo, de la mano de diversos protagonistas que son cada vez más antiguos: de hija a madre, de madre a abuela, y así hasta llegar a LUCA, el último común ancestro de toda la vida en la Tierra. En el segundo se expone la abundante evidencia, incluyendo la que aportan otras ramas desconectadas de la ciencia, para sustentar la evolución como una teoría con el mismo peso que la gravedad. Dawkins no solo aprobó el uso del material sino que también grabó varias narraciones para el álbum y participó en un concierto en el Wembley Arena con la banda. No obstante, la celebré frase, que también da nombre al álbum, es inspiración de Darwin en el El Origen de las Especies (1859):

“There is grandeur in this view of life, with its several powers, having been originally breathed into a few forms or into one; and that, whilst this planet has gone cycling on according to the fixed law of gravity, from so simple a beginning endless forms most beautiful and most wonderful have been, and are being, evolved.”

     La segunda mitad del álbum continua con Edema Ruh y Alpenglow que seducen con sus melodías y sus potentes coros y sirven de preámbulo para el enigma de una mirada en The Eyes of Sharbat Gula. El último tema, The Greatest Show on Earth es, según Toumas Holopainen (teclados, compositor, letras), la obra cumbre de Nightwish. Ambiciosa y larga, pretende condensar la historia del universo en pocas decenas de minutos. Técnicamente compleja, repleta de cambios en ritmo y tiempo, crea el espacio perfecto para que cada integrante de la banda experimente y luzca. El tema se estructura en cinco partes, que narran periodos específicos de la historia. La primera parte da luz a un planeta y en la segunda nace la vida. La tercera parte está dedicada al simio condescendiente. El último capítulo, madera a la deriva, es especialmente impactante. Dawkins reaparece para verter una de sus tesis principales:

“Vamos a morir y eso nos hace los agraciados. La mayoría de las personas nunca van a morir porque nunca van a nacer. La cantidad potencial de personas que pudo estar en mi lugar, pero que nunca verá la luz del día, supera la suma de todos los granos de arena en Arabia. Ciertamente, entre esos fantasmas no nacidos, se encuentran poetas más grandes que Keats y científicos más grandes que Newton. Sabemos esto porque la variedad de personas posible permitida por nuestro DNA excede masivamente la cantidad actual de personas. En los dientes de esa probabilidad estupefacta, somos tú y yo, ordinarios, los que estamos aquí. Nosotros, los pocos privilegiados que ganamos la lotería del nacimiento contra todas las probabilidades, ¿cómo nos atrevemos a quejar de nuestro inevitable regreso a ese estado anterior de donde la gran mayoría nunca ha despertado?

     Endless Forms Most Beautiful es duro, como el rock pesado debe ser, pero es también tierno y estético. Tiene sus momentos de furia y de paz, como los buenos debates suelen tener. La banda y la orquesta chocan, aunque no son opuestas, y se fusionan en cada colisión, creando luces y sombras que varían en el ojo del observador, algo que el buen arte siempre logra. El álbum invita al pensamiento profundo y extendido, como todo buen libro debe hacer y narra una aventura épica, como las que los buenos cuentos saben contar.


The Greatest Show on Earth - Arreglo y Cover por Fernanda Alba.

martes, 13 de febrero de 2018

El Heavy Metal nuestro de cada día: Yngwie Malmsteen

Desde Estocolmo llegó el joven rey vikingo. Tenía el pelo largo y le hacía el amor a su guitarra, como Jimmy Hendrix. Cargaba en su estuche partituras de Bach y Vivaldi. Seguía el camino hecho por Ritchie Blackmore, Uli Jon Roth y Randy Rhoads. La vieja música venía a rescatar al rock pesado de su estupor pentatónico, de su monotonía. Yngwie era su avatar y la guitarra un hacha que amolaba con lima, causando ondas en su diapasón. El festoneado le permitía pisar más suave y más rápido las notas. Con su destreza elevó el arte eléctrico a la estratosfera de la dificultad. Ejércitos de escalas heredamos los que comenzamos, por aquel entonces, a crecer cayos en los dedos. Por mi parte, aunque practique durante mil años, mis dedos jamás serán tan ágiles bailando entre los trastes de una guitarra. Mi pajuela nunca será tan precisa y articulada como la suya, cuando ataca sin piedad las cuerdas. Ni hablar de mi presencia aterrorizada en el escenario. Yngwie siempre es la estrella; nació para el espectáculo y es fiel en estilo y actitud a la época antigua que lo inspira. La música, como todo arte, es cíclica. Bien lo dijo Wolf Marshall: si el solista parece hacer cosas imposibles, si parece que estrangula al instrumento y de su cara salen muecas diábolicas, de seguro estarás viendo a Yngwie Malmsteen. Pero, mira de nuevo y escucha bien, Niccolo Paganini puede estar también en la tarima.



viernes, 5 de enero de 2018

El dragón azul Parte II: Renacer (01/2018)

Cenizas incandescentes
se acurrucan mal heridas
sobre una estera de calcio.
Son las cautivas de una gruta.
Combatían en lo oscuro
con su luz roja y moribunda.
Con balas de rubí y cuarzo
explotaban a las sombras.
De esa guerra quedan minas:
destellos en las paredes
para decorar una tumba.

Rinden su cuerpo ahumado
a las caricias del tiempo,
a sus mordidas salvajes,
exhalando un fantasma gris.
El humo besó la piedra
contaminando su matriz.
La química los hizo amantes,
padres de un huevo de cristal,
un grano de luz, pequeño,
un brillo fugaz buscando
una retina donde imprimir.

De la cáscara mineral
sale crudo otro reptil.
Con el colmillo afilado,
con el hambre de mundos nuevos,
extiende y agita sus alas
y se dispara en raudo vuelo.
El dragón está tentado
a jugar con los botones,
a traslucir su miedo y a mentir.
No teme volver a explotar
y regresar roto a su huevo.



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Tony Iommi

Aprovecho la visita de Tony Iommi en la última entrada, para reseñar un poco de su larga carrera. La vida del hombre de hierro fue marcada por una gran ironía. Según cuenta el destino, Tony había renunciado a su puesto en la fábrica que debió haber consumido el resto de su vida. Escaso en años, había decidido escapar prematuramente de esa sentencia y comenzar una gira por Europa con sus amigos. Tony sería músico. Al menos, esos eran los planes que la vida truncó tajantemente: en su último día de trabajo una máquina le rebanó los dedos. Meses después que las vendas se soltaron, Tony permanecía inmerso en una depresión profunda. Fue entonces que una mano lacerada, como la suya, con pocos dedos funcionando, lo rescató del abismo. La música de Django Reinhardt, el gitano virtuoso, inspiró a Tony retomar el instrumento. Pero antes, ciertas modificaciones fueron necesarias. Primero, había que inventar cuerdas mucho más finas y suaves. Segundo, la distancia al diapasón y la tensión debían ser mínimas. Tercero, los acordes era mejor tocarlos en su raíz quinta, donde el meñique podía sustituir los dedos molidos. Tal fue la receta para un sonido nuevo. Arroje esas trampas en un caldero y combine con una revolución y una guerra. Añada mucho licor, nieve y ácido. Condimente con el dolor de pisar cada nota. Bata al fuego lento de una muerte nuclear que nunca llegó (hasta ahora) y vea brotar un vapor oscuro y misterioso. Muchos pensarán que es satánico. El resto es historia. Han pasado muchos años de aquel metal filoso y pesado, y sigue hirviendo la maldita olla. Esa segunda generación de rockeros británicos (Black Sabbath, Deep Purple, Led Zeppelin) ya promedian casi setenta años y, al parecer, nadie nunca sacará a esos demonios de sus cabezas.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

El heavy metal nuestro de cada día: Steve Vai


Todavía un niño, jugabas con las teclas de un piano. Tanteabas patrones; pescabas melodías. Un maestro especial te enseñó a descifrar los símbolos de una matemática fantástica, una magia asombrosa, que habla el lenguaje de los sonidos en el papel. Jimmy Page te hizo esclavo de la guitarra: el mejor instrumento del mundo. Blackmore te inició en el misticismo. En poco tiempo domaste las vibraciones de las cuerdas. Desde Berkley, comenzaste la tarea imposible de transcribir a Frank Zappa. El genio rebelde del oeste te acogió bajo su ala. Juntos, navegaron los paisajes mas complejos y perversos. Arribaste, maduro, a una era de innovadores. Van Halen juró ignorar las reglas y Malmsteen no puede prescindir de ellas y tú, Steve Vai, los relevaste magistralmente a ambos. Brillaste con luz propia desde la tarima, bajo sombras de gigantes. Ven y regresa a tu choza armónica, donde el estante infinito sigue creciendo en ideas acaparadas. Haz que la música suene como tú quieres: excéntrica y virtuosa, compleja y radical. Quiero escuchar una conversación entre extraterrestres. Quiero que sueñes con serpientes. Exhala una canción al respirar. Saluda a Stravinsky de mi parte y por el amor de dios, sigue extrayendo notas al éter y al sonido de las flores contra la ventana.



miércoles, 28 de junio de 2017

El Heavy Metal nuestro de cada día: Dream Theater


Agradezco a Dream Theater la canción que prestaron para mi última entrada. Subliminalmente inspiró una historia de cambios y el cambio es el germen de sus composiciones. De eso se puede escribir una tesis. Recuerdo la primera ocasión en que asaltaron mis oídos desde una cinta magnetofónica que tomé prestada (sin permiso) de mi hermano. Las pequeñas bocinas atadas a mis orejas disparaban una tormenta de sonidos: pentatónicas en Re o Mi Menor desbocándose por el pentagrama, silencios abruptos, acordes de jazz y ritmos latinos o célticos fundiéndose con la furia del rock pesado. La guitarra de Petrucci cortaba notas más rápido que el sonido. Los aullidos de Labrie alcanzaban las notas mas altas de la escala. La percusión de Portnoy (ahora Mangini) marcaba el paso, sincopada y siempre encontrando un espacio entre cada nota, por más ínfimo. Myung, en el bajo, narraba una historia tras bastidores con la agilidad de sus dedos. Kevin Moore en el teclado (ahora Rudess), creaba atmósferas y melodías evocando a Bach, Bartok o a Stravinksy. Berkely los juntó, pero no pudo aguantarlos: virtuosismo que explotó en todas direcciones. Lo que desde un principio fue majestuoso, se convirtió entonces en un teatro de sueños. Se logró una semilla fértil de música que clona a sus integrantes continuamente para proyectos alternos de diversidad sonora aun más impredecibles. Exempli gratia: el experimento de tensión líquida (Liquid Tension Experiment) y el cine de pesadillas (Nightmare Cinema), su ego alterno. Brillan hoy como ejemplo para músicos más jóvenes (o más viejos) de que el talento, por sí solo, no enciende la mecha. Hay que trabajar muy duro. Hay que frotar mucho y seguido las piedras. Solo arde la llama, si se que quema el combustible en las venas, si se ama lo que se trabaja.


jueves, 18 de mayo de 2017

El heavy metal nuestro de cada día: Chris Cornell


Entonces quedaba solo uno… Hoy fue uno de esos días más oscuros. Cumpliste a cabalidad con la maldición de tu ciudad. Solo tú sabes que secretos se enrollaron en tu cuello. Si existe una eternidad, entonces, saluda de mi parte a Kurt, Layne y a Scott; solo puedo imaginar la magia que forjarían ustedes, los hermanos de Seattle, libres de toda mortalidad. Desde el más allá, ficticio o real, tu voz seguirá tan áspera, dulce y poderosa como siempre fue. Tus melodías seguirán arrullando los oídos, volando nuestras mentes y explotando en rabia lo sentidos. Descansa en paz Chris Cornell. ¡Sigue brillando para siempre!

Fell On Black Days

Whatsoever I've feared has come to life.
Whatsoever I've fought off became my life.
Just when everyday seemed to greet me with a smile, sunspots have faded and now I'm doing time.
Cause I fell on black days.

Whomsoever I've cured I've sickened now.
Whomsoever I've cradled I've put you down.
I'm a search light soul they say,
but I can't see it in the night.
I'm only faking when I get it right.
Cause I fell on black days.
How would I know that this could be my fate?

So what you wanted to see good has made you blind.
And what you wanted to be yours has made it mine.
So don't you lock up something that you wanted to see fly.
Hands are for shaking,
not tying. No, not tying.

I sure don't mind a change,
but I fell on black days
How would I know that this could be my fate?



martes, 18 de abril de 2017

Sincronismos (04/17/17)


En estos días me encontraba redescubriendo la música de la banda finlandesa Nightwish y horas después de leer esto que escribió Silvio, me topé con este video de la canción "Amaranth". El final sugiere que tal vez estas criaturas sufren una suerte más severa de la que plantea Silvio. No todos los ángeles heridos podrán encontrarse a un tipo tan amable como Lot o de contar con el sacrificio de sus hijas. Personalmente, trato de creer en nada. Sin embargo, eventos que sincronizan, ángeles que caen del cielo y flores que nunca se marchitan, son fenómenos que deben estudiarse a fondo.


jueves, 13 de abril de 2017

El Heavy Metal nuestro de cada día: Nightwish

Irónico que unos meses antes había pensado desentenderse de toda música. Lo que una vez fue su pasión, desde doncella, se había vuelto una gárgara amarga, un mochila vieja que crecía y hacía cada paso mas lento y pesado. En plena recuperación de su desmayo, recibió la llamada. Aprendió quince años de canciones en solo días. En dos meses las hizo suyas; tan suyas que emanaban de ella. La tarima lloró aquella noche en Buenos Aires, tan mágica como la obra maestra de Tuomas. Siendo músico (de pacotilla), sueño con vivir un momento como ese. Los bonaerenses se volvieron el séptimo miembro de una banda tan acoplada y tan íntima que sonaba como un solo instrumento. Los músicos cerraron los ojos y se dejaron ir; se entregaron, con sonrisas amplias, a las notas de un pentagrama que iba escalando hacia una cúspide épica. Pero era ella, con el cabello lacio al vuelo, electrizado, la que iba hilvanando versos entre el dulce canto lírico y el raspe furioso del metal pesado. Lo hacía con la sutil destreza de alguien que sabe que no existen tales categorías, que una, en el fondo, engendró a la otra. Floor, justo al final, se desvanece en la canción. Se convierte en una nota. Se transforma en una emoción, la mas pura, la de la caída... la del amor.

 

Ghost Love Score


We used to swim the same moonlight waters
Oceans away from the wakeful day
My fall will be for you
My fall will be for you
My love will be in you
If you be the one to cut me
I'll bleed forever
Scent of the sea before waking afterwards
Brings me to thee
Into the blue memory
My fall will be for you
Into the blue memory
A siren from the deep came to me
Sang my name my longing
Still I write my songs about that dream of mine
Worth everything I may ever be
The Child will be born again
That siren carried him to me
First of them true lovers
Singing on the shoulders of an angel
Without care for love n' loss
Bring me home or leave me be
My love in the dark heart of the night
I have lost the path before me
the one behind will lead me
Take me
Cure me
Kill me
Bring me home
Every way
Every day
Just another loop in the hangman's noose
Take me, cure me, kill me, bring me home
Every way, every day
I keep on watching us sleep
Relive the old sin of
Adam and Eve
Of you and me
Forgive the adoring beast
Redeem me into childhood
Show me myself without the shell
Like the advent of May
I'll be there when you say
Time to never hold our love
My fall will be for you
 

domingo, 22 de enero de 2017

El Heavy Metal nuestro de cada día: Rush


A propósito de Neil Peart, la banda Rush recientemente anunció su retiro definitivo de los grandes escenarios mundiales. Celebramos el legado de más de cuarenta años de ritmos místicos, signos vitales y las ondas permanentes de sus canciones. Ha sido un maratón el que han corrido a lo largo de más de veinte discos de larga duración y veintisiete giras mundiales, pero a pesar de los deseos de muchos, el tiempo no se detiene. Despedimos a los monarcas del rock progresivo saliendo por la parte izquierda de la tarima, no en el día de la Bastilla y aun en el tope de su género. Ahora bien, se retiran solo del candelero de las grandes tarimas mundiales. Con suerte, todavía podremos disfrutar de su virtuosidad y de sus caricias de acero en algún concierto benéfico aquí o allá. Tal vez en los próximos años resuenen sus himnos desde la concha acústica del precioso parque del lago, con nosotros tendidos sobre la grama fresca y bajo la sombra alta de los robles y los arces:  árboles perennemente en guerra por la luz del sol. Tal vez disfruten primero de unas merecidas vacaciones y compren un pasaje a Bangkok, o vuelen de noche para pasar unos días en la Villa Strangiato. Sea cual fuere el camino que encuentren, podemos estar seguros que poseen el alma de Tom Sawyer y que su libre albedrío muy pronto, una misión les delegará. Su música nos queda cerca del corazón y perdurará, como lo hizo el espíritu de la radio, de no consumarse lo que Neil advirtió temprano y distante, si sobrevivimos a la extinción en el sector A. En ese futuro lejano, igualmente lleno de subdivisiones y mucho antes de la revolución del 2112, puedo imaginar a un sobrino rebelde en una barchetta roja, descapotada, huyendo de las patrullas robóticas, mientras escucha YYZ por las bocinas de su radio análogo.


jueves, 8 de diciembre de 2016

El Heavy Metal nuestro de cada día: Layne Staley






















 
De la camada de vocalistas que parió Seatle a final de los años ochenta, solo dos quedan vivos. Los muertos practicaron el suicidio. De ellos, el menos famoso prefirió ejercer el mortal oficio de forma paulatina: se dejó ir. Antes de que perdiera el amor de su vida, los dientes, cien libras de cuerpo, la semblanza humana y toda esperanza, dejó un legado de música dura y gris, como el cielo de la infame ciudad que lo recibió en sus entrañas. Layne Staley vivió enamorado de su depresión hasta el final. Igualmente, fue siempre sincero en sus letras, al punto, de delatar los crímenes más violentos y tal vez, otros peores, que escondía su mente... Escuchen como desgarra sus cuerdas vocales, para convencernos con suavidad y ternura, de que el amor y el odio son los dos, la misma fiera.

I tried to love you, I thought I could.
I tried to own you, I thought I would.
I want to peel the skin from your face,
Before the real you lays to waste.

You told me I'm the only one.
Sweet little angel you should have run.
Lying, crying, dying to leave.
Innocence creates my hell.

Cheating myself, still you know more.
It would be so easy with a whore.
Try to understand me little girl.
My twisted passion to be your world.

Lost inside my sick head,
I live for you but I'm not alive.
Take my hand before I kill.
I still love you, but, I still burn.

Love, hate, love...