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El Heavy Metal nuestro de cada día:

El Heavy Metal nuestro de cada día: Airon Meiden Parte I
Para el 1989, Wolf Marshall era uno de los ensayistas que más disfrutaba leer y a quien, desde entonces, he tratado de imitar impunemente en muchos de mis escritos. En una de sus columnas regulares titulada Music Appreciation, en la extinta revista Guitar for the Practicing Musician y con motivo del lanzamiento al mercado del disco The Seventh Son of a Seventh Son, el autor comenzaba diciendo...

jueves, 18 de mayo de 2017

El heavy metal nuestro de cada día: Chris Cornell


Entonces quedaba solo uno… Hoy fue uno de esos días más oscuros. Cumpliste a cabalidad con la maldición de tu ciudad. Solo tú sabes que secretos se enrollaron en tu cuello. Si existe una eternidad, entonces, saluda de mi parte a Kurt, Layne y a Scott; solo puedo imaginar la magia que forjarían ustedes, los hermanos de Seattle, libres de toda mortalidad. Desde el más allá, ficticio o real, tu voz seguirá tan áspera, dulce y poderosa como siempre fue. Tus melodías seguirán arrullando los oídos, volando nuestras mentes y explotando en rabia lo sentidos. Descansa en paz Chris Cornell. ¡Sigue brillando para siempre!

Fell On Black Days

Whatsoever I've feared has come to life.
Whatsoever I've fought off became my life.
Just when everyday seemed to greet me with a smile, sunspots have faded and now I'm doing time.
Cause I fell on black days.

Whomsoever I've cured I've sickened now.
Whomsoever I've cradled I've put you down.
I'm a search light soul they say,
but I can't see it in the night.
I'm only faking when I get it right.
Cause I fell on black days.
How would I know that this could be my fate?

So what you wanted to see good has made you blind.
And what you wanted to be yours has made it mine.
So don't you lock up something that you wanted to see fly.
Hands are for shaking,
not tying. No, not tying.

I sure don't mind a change,
but I fell on black days
How would I know that this could be my fate?



lunes, 15 de mayo de 2017

Hechos de papel (05/2017)



Había imaginado ese momento por mucho tiempo; desde que entendió el valor del dinero. Se reventó el lomo bajo el sol despiadado por tantos años, acicalando patios, recogiendo escombros y basura, buscando hacer chivos en la pintura o en la albañilería. Fue víctima de la ira de ex-esposas rabiosas, del desdén de hijos malagradecidos y del menosprecio de extraños en la calle que nunca lo conocieron. Una hernia que bajó de la ingle, le apretaba los testículos cada vez que iba a orinar. Montañas de mierda pesaban sobre él. Pensó que era su derecho, que ahora, al final, ejercería el control sobre su vida. La navaja partió la arteria; la sangre comenzó a manar a la vez que una sonrisa nacía de sus labios. Él buscaba su recompensa. Él empuñaba el filo amolado desde aquella esquina oscura. Sabía que pronto alguien vendría a cobrar el billete de lotería: un trozo de papel más, como muchos otros, que salva y cobra vidas.

Artista: Peter Callesen

jueves, 11 de mayo de 2017

Cáscara de nuez: Jesús de Nazaret

Le insinuaba a Iván Andrade aquí, que el ser humano tiene, por necesidad, que reutilizar las piezas con las que construye sus deidades. Este fenómeno es harto estudiado, como por ejemplo en The World's Sixteen Crucified Saviours, donde se revela una línea de ensamblaje antiquísima, para la producción de un Jesús de Nazaret. Este reciclaje de supersticiones quedó genialmente ilustrado por Mattias Mackler, en su magistral diagrama de Venn. En este caso, la trinidad de monstruos victorianos heredó partes de Jesús.

lunes, 8 de mayo de 2017

Cumpleaños

    Se aproxima el primer cumpleaños de esta criatura cibernética. Ha sido un espacio de valor incalculable. Se ha convertido en mi cueva secreta donde, al igual que los cavernícolas de Chauvet (pero con menos destreza), he podido pintar en las paredes algunas impresiones sobre dos mundos: el que me penetra y el que me envuelve. Este rincón incógnito de la Internet también me ha permitido experimentar con el desdoblamiento voluntario que sugieren los(as) hermanos(as) Wachowskis y probar el involuntario del cual nos adviertía Saramago. 
     En resumen, este primer año de escritos ha sido una mezcla de cosas viejas, aunque evolucionadas, y cosas nuevas. A medida que avance en este proceso, la proporción será mas innovadora; lo prometo. Estoy trabajando en tres narraciones vírgenes y pronto pienso editar otro poema que encontré en una caja de zapatos. De lo que ya está publicado, puedo afirmar que, en narrativa, estoy orgulloso de Parábola de los seis demonios y Aire, que pudo haber ganado mi primer certamen de cuentos (pero no lo hizo). Blackstar y Haro Onna tal vez son los únicos poemas que puedan considerarse buenos, aunque confieso, sigo luchando contra mi adicción a la rima consonante. También siento un apego especial por Fuego, porque fue el primero que forzó mi mano al papel hace muchos años atrás. Las crónicas de mis aventuras en la astronomía siempre me brindan inmenso placer escribir, más aun porque requieren de mucha investigación antes y después del evento. Como siempre, la música pesada seguirá siendo el hilo que teje esta maraña.
    He disfrutado mucho conocer otros escritores y pensadores aquí en la virtualidad. Me encantan las notas de la Guardaraya de la Siberia, la poesía de Jose Guillermo Buitrago y las rabietas de Javier Muñoz Rojas (y su inagotable vocabulario). A Carlos Gamissans le estaré siempre agradecido por subscribirse y con Augusto Lázaro me encantaría conversar algún día. Seguiré haciendo caso omiso al hecho de que nadie lea estas cosas. Si no fuera por el ataque continuo de los spambots y los enlaces regulares desde páginas de pornografía rumanas (algunas muy interesantes, por cierto), ni se pudieran calcular las estadísticas en Blogger. Como le comenté una vez a Carlos Gamissans, coincido con Virginia Woolf: el placer mas profundo es escribir, el que te lean es un placer superficial.

jueves, 4 de mayo de 2017

El día de la bomba (05/2017)


“Nada cambia, nada queda igual...
...Todo cambia, todo queda igual.”
T.Auger (Fiel a la Vega)

Jorge Santayana fue el primero en afirmar que la vida era un camino asechado por atajos y bifurcaciones mal rotuladas que, si no tenías cuidado, si no estudiabas con premeditación, te llevaban de regreso al origen. En esencia: los que desconocen la historia están condenados a repetirla. Puerto Rico es tal vez el niño símbolo de esta máxima. La isla sufre amnesias frecuentes y prolongadas (cada cuatro años, para ser más especifico), que la hacen oscilar como un péndulo entre dos partidos políticos que, detrás de las insignias, son la misma cosa. Pero, más allá de esta terquedad cíclica, que obviamente nos impide sacar los pies del fango, he llegado a sospechar algo mucho más terrible. Rebuscando entre periódicos viejos (en linea, claro) y resucitando eventos en youtube, me ha poseído la extraña premonición de que aquí la historia nunca ha regresado, que la cruel verdad es que nada, en el fondo, ha cambiado.

      Por ejemplo, hace veinte años éramos un territorio no incorporado de los Estados Unidos con un gobernador de apellido Roselló que estaba tramando un plebiscito de estatus. El plebiscito dividía el espectro de identidad nacional en cuatro opciones de estatus: desde anexión hasta independencia plena. Cuando por fin se contaron todas las papeletas, la opción mas cuantiosa fue una quinta columna inventada por el PPD titulada “ninguna de las anteriores”; en efecto, ganó la indefinifición. Hoy tenemos a otro Roselló gobernando y con otro plebiscito en agenda. Este, pautado para el undécimo día de junio, era un artefacto jurídico plagado de sospechas y supersticiones, pero que quizás sin querer queriendo, tenía la posibilidad de fecundar un cambio genuino en la vida de los borinqueños. Quizás hubiera logrado algo que, en contra de todas fuerzas del universo que intentan mantener la isla intacta, sería irreversible y luego de gestado solo se pudiera mirar hacia adelante. Claro, el artefacto pudo haber sido aun más simple y abarcador: ciudadanía norteamericana, ¿si o no? De esa forma cerrábamos la puerta, para siempre, a un asunto centenario. Sin embargo, este plebiscito del once de junio, aunque no tan afilado, por lo menos borraba la opción territorial y era lo más cerca que habíamos llegado a formular esa disyuntiva.

      El 13 de abril el departamento de justicia federal, al servicio de los cabilderos del PPD (pregunto: ¿de donde sale el dinero para pagarles?), implotó el proceso. Actuando otra vez a favor del inmovilismo, emitió una carta donde obliga al gobierno insular a incluir el territorio como opción en la papeleta. No es la primera vez que los federales practican el terrorismo contra Puerto Rico; lo llevan haciendo por más de cien años. Para mi consuelo, aunque muy leve, esta bomba también le reventó en las manos al PPD y a sus secuaces, ya que el fiscal general hace llamar la opción territorial como lo que es: “territorial status” o territorio no incorporado, en español. Desde sus madrigueras, los líderes del PPD se rasgaron las vestiduras, indignados por que según ellos, el nombre correcto era “estado libre asociado”. Inmenso nombre para una paradoja, ya que Puerto Rico no es ni será un estado, tampoco es socio en una relación donde los federales y el congreso tienen los poderes plenos sobre nosotros, y mucho menos libre. Mas allá del nombre que quieran usar para disfrazar la colonia, ha sido planteado por muchos otros y con mayor elocuencia y profundidad, que no se le puede preguntar a un esclavo si quiere seguir siendo esclavo. La esclavitud está prohibida por la moral y el derecho internacional. Es igualmente claro que los norteamericanos no quieren ni van a incorporarnos como estado, ni de ninguna otra manera, especialmente con los republicanos en el poder, un gobierno de ocupación (junta de control fiscal) implantado por Wall Street en la isla y una supuesta deuda fiscal de mas de 72 billones de dólares. El fiscal general, actuando como lo hizo Poncio Pilato con los colonos judíos, se lavó las manos para evitar enfrentar una petición de estadidad en agosto.

     Nada más que hacer. El resultado del plebiscito será otra fracción de incertidumbre estadística que sirva para argumentar desde cualquier lado. Aun así iré el once de junio a tachar la papeleta. Donde quiera que me pregunten seguiré siempre afirmando lo mismo: ciudadanía puertorriqueña e independencia. Puedo predecir que pasará con el resto de nosotros. Seguirán los Hernández, los Acevedo, los Ferré-Rangel y los Carrión difuminando su miedo y sus prejuicios, susurrando al oído de la masa estulta y pagando cabilderos con dinero de extrañas procedencias. Seguirán los Roselló tocando la dulce flauta de la ilusión cómoda y barata, tratando de bailar la estampida de ratas hasta el río. Seguirán las cosas como fueron hace veinte, cuarenta, quinientos años atrás. Puerto Rico seguirá siendo una nación infante, espantada de su destino. Seguirá siendo la colonia mas antigua de la humanidad. Seguirá Sísifo rodando la piedra. No cambiará porque el inmovilismo se ha congelado alrededor de nosotros, como una gota de ámbar alrededor de un insecto antiguo. Nos han enterrado en nuestra propia tumba; nos arropó silente un tsunami de cemento. Esta bóveda de miedo es, al parecer, inquebrantable. Ni aunque naciera aquí un trece de abril, otro Guido Fawkes que reviente el capitolio y la Santa Catalina. Ni aunque que dejen caer aquí la madre de todas las bombas.

martes, 2 de mayo de 2017

Cáscara de nuez: la democracia


Reafirmando lo que publica Augusto Lázaro en su blog, la democracia no existe desde que la soñaron los griegos. Lo que se arrastra mal herido en su lugar es un simulacro, un teatro bien orquestado para hacernos sentir que tenemos injerencia y para ocultar las manos de los titiriteros detrás del trono (y sí, todavía sigue siendo un trono). Los que gobiernan siempre han sido los mismos: los grandes capitales, a través de firmas de mercadeo (i.e. periódicos) y bufetes de abogados que solo mueven sus fichas para asegurar maximizar su ganancia.